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A pesar de que en México sigue avanzando el sector de los prefabricados, lo cierto es que algunas empresas han desarrollado un gran potencial tecnológico y a base de innovación han logrado posicionarse a la vanguardia y que ofrecen soluciones específicas a la industria de la construcción.

“Contamos con la más nueva tecnología y técnicas acorde a nuestro tiempo, estableciendo acciones para el incremento de la satisfacción del cliente y mejora continua. Contamos con ese Laboratorio de concreto y premezclado que nos permite hacer el diseño que requiere la obra de nuestros clientes y al usar los mejores materiales y la más alta calidad, podemos competir a nivel global incluso”, comentó el Ing. Moisés Zecua Muñoz.

Este sistema constructivo en México hace una importante aportación en reducción en tiempo de entrega, mayor aprovechamiento de materiales y flexibilidad de las edificaciones son algunas de los valores agregados que serán parte del mundo de la construcción en el país.

Zecua Muñoz explicó que el uso de los pre fabricados ayudará a México, y ya es una solución en el mundo, para construir hospitales en menor tiempo y más ahora que la emergencia de la pandemia representa el desafío para poder contar con la infraestructura hospitalaria necesaria para enfrentar al Covid-19, principalmente en las entidades con menor capacidad física de hospitales para la atención de pacientes.

Una de las características de estos pre fabricados es que también se pueden desarrollar materiales especiales antibacteriales y de alta durabilidad.

“Podemos hacer frente a la necesidad que tiene el sector salud para poder desarrollar en un plazo de tiempo muy corto, alrededor de 30 a 40 días para poder construir un hospital para 30 camas, y con la gran ventaja de que se puede construir en cualquier ubicación y después se puede volver a mover a otro lugar, además de los ahorros que implica para todo el proceso de construcción. Nosotros en nuestra empresa hemos logrado una reducción de tiempos de hasta 45% y nuestras gestiones de obra también es más veloz”, añadió Moisés Zecua Muñoz.

Datos actualizados del INEGI refieren que el mercado de prefabricados de concreto en 2019 fue de más de 80 billones de dólares y se estimaba que para el 2020 crecería más del 6% con el objetivo de reducir el desperdicio de material y aumentar la eficiencia.

Estos avances tecnológicos ayudarán en todos los sectores de la construcción: vivienda, servicios, infraestructura carretera, urbana, hidráulica, eléctrica, etc.

También ayudan con la disminución del impacto ambiental pues al reducir los tiempos de la construcción aminora considerablemente el efecto negativo en el medio ambiente en aspectos fundamentales como son: ahorro de energía en la construcción, generación de desperdicios limitados, menores niveles de ruido, entre otros.

La obra de construcción de lo que será la plaza comercial Thor Urbana sigue en marcha, mientras que el proyecto de Explanada rumbo a la zona industrial, aún no se tiene fecha de cuándo iniciarán los trabajos, porque se ha atrasado principalmente por la falta de permisos y ahora con la pandemia por el COVID-19.

La coordinadora de Plazas Comerciales afiliada a Canaco-Servytur, Ana Patricia Márquez Macías, señaló que hay otros tres proyectos de pequeños centros comerciales en diversas zonas de la ciudad, denominadas Neighborhood Center, en las que se considera contar con pocos locales para acercar algún servicio en diversas colonias o fraccionamientos.

Hay confianza en que Explanada y nueva Sendero también están firmes

Márquez Macías indicó que hasta el momento esta es la información que le han proporcionado, pero dijo que a pesar de todo lo que la emergencia sanitaria de COVID-19 ha impactado, se confía en que se mantengan dichos proyectos, ya que Thor Urbana, ubicada en el sur de la ciudad, sigue con la obra a un costado del Centro de Convenciones, y se había anunciado que para el último trimestre de este 2021 iniciaba operaciones, por lo que sería cuestión de esperar a que confirmen si se mantiene la fecha.

-Yo espero que se mantengan estos proyectos, claro que tal vez pueden prolongarse unos meses más por esta emergencia sanitaria que nos vino a impactar a todos, pero hay que ser positivos, para que se concreten, ya que la zona metropolitana de San Luis Potosí se ha desarrollado considerablemente-.

Sobre el proyecto de la Plaza Sendero en el norte de la ciudad, Márquez Macías dijo no tener información al respecto.

Inversión inicial es de $8,000 mdp

Como se recordará, entre las características que distinguen al proyecto de Thor Urbana está que el centro comercial no tendrá tiendas ancla porque además de pretender que The Park sea un centro para crear comunidad, se busca que sea un sitio de oportunidades para emprendedores locales.

La inversión que realizará Thor Urbana, Inmobilia y GFA en las instalaciones de la capital potosina será de alrededor de 8 mil millones de pesos en la construcción y desarrollo del complejo de usos mixtos The Park.

The Park, primer megaproyecto del Bajío

El concepto The Park es el primer gran proyecto de uso mixto en la Región del Bajío de estos inversionistas mexicanos. Se instalará en una superficie de 120 mil metros cuadrados en los que el punto central será un centro comercial, cuatro torres de departamentos y oficinas, y dos grandes hoteles en la primera etapa que inicialmente se esperaba que estaría lista en el tercer trimestre de 2021.

Para el desarrollo de este proyecto se considera la creación de 2 mil 600 empleos directos y 5 mil 600 indirectos.

La situación mundial ha llevado a revolucionar muchos sectores, por ende, la industria de la construcción y bienes raíces no es la excepción. Nos encontramos ante un enorme reto y capitalizarlo de la mejor forma es una tarea que se realizará en el futuro venidero.

Ante las complicaciones que representa el Covid-19, hay una gran discusión sobre el tema de densidad de población albergada en un complejo, es decir, se está replanteando el esquema de desarrollar vivienda con varias decenas o centenas de unidades dentro de un mismo espacio.

Si bien sabemos, la CDMX es una de las urbes que cuenta con la oferta de vivienda vertical más baja acorde a la densidad poblacional comparada con otras urbes a nivel mundial, esto sigue representando una magnífica oportunidad para el desarrollo de nuevos modelos que permitan mejorar la oferta de espacios a habitar; sin embargo, existen nuevas necesidades que se están palpando debido al confinamiento por el virus.

Hasta cierto punto, se da la obviedad en las adaptaciones que tendrán los complejos habitacionales del futuro, desde la filtración de aire acondicionado y ventilaciones, un diseño de las áreas comunes más enfocado en el exterior y por supuesto planes de contingencia y protocoles establecidos durante una epidemia o pandemia.

Uno de los cambios que se experimentará con más notoriedad en el corto plazo, es la adopción de los espacios abiertos y con horarios específicos para evitar la saturación, las amenidades con las que cuenten los desarrolladores estarán orientadas en este sentido para evitar la concentración de cualquier tipo. Los ambientes creados al intemperie tomarán fuerza.

Existen distintos tipos de desarrollos y en el confinamiento podemos percatarnos de las ventajas y desventajas que tienen cada uno de ellos, la realidad es que con las nuevas tendencias que se vienen platicando en la industria, nos encontraremos con más ‘sana distancia’ entre puerta y puerta, desarrollos pensados para que los servicios de mensajería, paquetería, entregas de comida y súpermercados sean más prácticos.

Hoy contamos con una limitación de tierra céntrica disponible en la capital para edificar nuevos complejos; democratizar la vivienda y realizar espacios orientados a la utilización del transporte será de vital importancia para enfrentar el nuevo hábito de vivienda. Es casi un hecho que tendremos necesidades post Covid-19 en este rubro.

El desarrollo de usos mixtos seguirá teniendo un empuje especial, contar en un mismo espacio con todo lo necesario para sobrevivir sin salir del complejo será fundamental para saciar todos los requerimientos que se tengan. Se está pensando en generar los accesos adecuados y con la mayor circulación e independencia posible, siempre aprovechando cada metro cuadro del terreno. Lo importante recae en que los nuevos proyectos tendrán que tener los accesos a cada uso determinado muy bien diseñado y así no interfieran el uno con el otro.

La descentralización o esparcimiento de la vivienda es una realidad, esta solución tiene aristas interesantes, pero nos encontramos con trabas importantes a solucionar en el corto y mediano plazo. Primeramente se tiene que resolver la cobertura en torno a los servicios, generar infraestructura en las periferias, o un poco más allá, traerá como consecuencia una inversión considerable, tanto del sector público como privado, aún no estamos preparados para experimentar un escenario de este tipo, por lo menos no en el presente inmediato. Las limitaciones que se tendrían de comunicación y movilización son una complicación real.

La corriente que acapara la atención de propios y extraños es la generación de micro ciudades en el nuevo desarrollo vertical. Al considerarse de gran valor, los usos mixtos dictarán la tendencia en vivienda, hay que recordar que al tener nuevos lineamientos sobre los asentamientos urbanos, se permitirá una mayor densidad poblacional en una zona y por ende un mejor aprovechamiento de la tierra disponible en la capital.

La vivienda verde es una tendencia que se ha manejado en los últimos años, mientras más autosustentable sea el inmueble, más atractivo será para la nueva generación pro-ambiental. El cuidado de los recursos naturales seguirá prevaleciendo y traerá mejores dividendos aunque la inversión sea un poco mayor.

Espacios abiertos e integrados de la mejor forma con la tecnología son parte de las nuevas tendencias, al igual que contar con amenidades en zonas exteriores. La industria en general debe comenzar a pensar en las necesidades de la Generación Z, tratar de cubrir sus requerimientos a partir de hoy, ya que por hábitos generacionales, en los próximos 20 años serán los mayores consumidores de vivienda a nivel global. La vivienda en renta continuará prevaleciendo sobre la compra.

Hay que recordad que nuestra sociedad tiene una gran diversidad, tanto en lo económico como en lo social, hacer complejos específicos de nicho es una alternativa, pero no debemos de olvidar que la vivienda es una necesidad básica y se tiene que generar la suficiente oferta para cualquier estilo de vida.

Es imperativo tener un mejor aprovechamiento de la tierra, generar complejos que permitan una mayor comunicación y movilidad, considerar una correcta circulación dentro de los complejos y mayor privacidad, son retos que la industria debe afrontar de cara a los nuevos hábitos de vivienda post pandemia.

Hace más de cien días que se vive una situación inédita. A la coyuntura económica habitual de nuestro país se suma la convivencia con nuevas pautas sociales. Hasta las costumbres más arraigadas se ven hoy sometidas a revisión: tomar mate, darse la mano, abrazar, salir a la calle, trabajar, toda nuestra cultura está siendo necesariamente reformulada por nuevas regulaciones y protocolos. El conjunto de la sociedad está replanteándose de manera crítica todo aquello que estaba naturalizado en su cotidianidad.

Esta situación se replica hacia el interior de algunas empresas, que por estos días analizan qué rol asumen dentro de esta “nueva normalidad” del tejido social. En este contexto, la construcción vuelve a presentarse como abanderada de una reactivación progresiva. “Si sabemos leer la coyuntura, esta es la oportunidad para que nuestro rubro aproveche su potencial y haga de nexo entre el mundo del capital y el del trabajo para acelerar la maquinaria productiva de toda la región” dice Gabriel Redolfi, CEO de MSR Constructora, referente regional de la actividad.

La desarrolladora rosarina lanzó una campaña de vía pública que pone el foco en los valores que puede aportar el sector de la construcción. “Trabajo, inteligencia, compromiso, desarrollo, inversión y progreso son ejes que están en el ADN de la construcción y el desarrollo inmobiliario. No es el momento para que nos quedemos quietos, tenemos que llevar este cambio de paradigmas sociales al interior de nuestro trabajo, sumar al potencial de nuestra actividad soluciones creativas para la nueva realidad que ya vivimos. La construcción quiere ser protagonista del futuro”, sostiene el empresario cuando analiza el porvenir.

Acerca del presente desde el que se parte, la lectura de Redolfi es positiva para su sector: “Hoy, además de la tradicional fortaleza de un mercado sano y seguro, el ladrillo ofrece, debido a la coyuntura cambiaria, valores muy atractivos para captar inversiones. El resto es bien conocido, somos una industria de industrias, que vuelca los capitales en la producción local y moviliza gran cantidad de empleo directo e indirecto”.

Actualmente, en Rosario y la región, la construcción continúa retomando ritmo progresivamente, bajo las medidas establecidas por el Protocolo Oficial, con limitación de personal, y estrictos procedimientos de higiene y seguridad.